[Ppnews] Norberto Cintrón Fiallo: Largo historial de persecución
Political Prisoner News
ppnews at freedomarchives.org
Wed Sep 20 11:39:01 EDT 2006
From: <mailto:salvadorelias at yahoo.com>Salvador Tio
Sent: Tuesday, September 19, 2006 11:39 PM
Subject: Norberto Cintrón Fiallo: Largo historial de persecución
FBI ALLANA Y PERSIGUE A INDEPENDENTISTAS
por Salvador Tió
Reinstalan con otro nombre la doctrina de Conspiración Sediciosa
para criminalizar Movimiento por la Independencia y la Libertad del Caribe
Justo en el medio de los trabajos de la
Coordinadora Caribeña, el Movimiento
Independentista Hostosiano, el Partido
Independentista Puertorriqueño, el Frente
Socialista y demás organizaciones de la sociedad
civil han de enfrentarse al primer aniversario de
la infamia del asesinato de Filiberto Ojeda; se
ensaña de nuevo el FBI contra tres compañeros de
lucha: Liliana Laboy, Norberto Cintrón Fiallo y el Reverendo Morales.
El largo historial de persecución contra los que
han luchado por la independencia de su patria es
la oscura sombra del fascismo imperial que
pretende criminalizar la libertad fundamental de
luchar por la libertad y la dignidad de un pueblo.
Se trata de un acto de dominio imperial cuyo
propósito es doblegar, avasallar, someter,
intimidar, callar, criminalizar para que todos
sepan quien manda aquí y en todo el Caribe. Los
escogidos han sido Liliana Laboy, NorbertoCintrón
Fiallo, Miguel Sánchez, el Reverenddo Morales y
el Lcdo Carlos Torres; pero el mensaje es para
todos los que no reconocemos legitimidad al
régimen colonial que quieren extender a todo el Caribe.
El mensaje es contra los que luchan contra la
privatización de las playas y los recursos
naturales de todos, contra los que defienden a
nuestros niños de la propaganda guerrerista y la
militarización de sus conciencias, a los que
afirmamos que somos un pueblo, una nación
irreductible con derecho a sociarse libremente
con el mundo entero y no solo con, para y bajo el imperio.
Bajo las disposiciones del mal llamado Patriot
Act se considera un acto terrorista el actuar de
forma que pueda intimidar a gobiernos o a la
población civil. Son ellos los que persiguen con
propósitos de intimidar a los que afirmamos el
derecho de Puerto Rico a ser parte de la
Alternativa Bolivariana para las Américas y
rechazamos las recetas neoliberales diseñadas
para el comercio libre de las multinacionales y
la sumisión de los pueblos latinoamericanos.
Apoyar el derecho del pueblo venezolano a
resistir golpes de estado puede ser interpretado
como un acto terrorista. Oponerse a los planes de
establecer bases militares en Dominicana,
denunciar invasiones encubiertas como misiones
humanitarias en Haití o la existencia de cárceles
de tortura en Cuba o dobde sea es visto por esta
administración Bush como prueba de complicidad con movimientos terroristas.
A Norberto Cintrón Fiallo le persiguen porque
denuncia los planes de recolonización de Nuestra
América y por dejarlo saber en sus escritos como
el que acompaño y en su trabajo desde la
Coordinadora Caribeña y Latinoamericana. Le
quitan sus pasaportes para suspenderle el derecho
a viajar a los paises hermanos que forman parte
de la Coordinadora Continental Bolivariana y el
Congreso Bolivariano de los Pueblos. Se incautan
de sus computadoras y documentos.
A Miguel Sánchez, zapatero de profesión y
luchador incansable que es pieza clave en la
organización de los compañeros del Movimiento
Independentista Hostosiano, también fueron a
hostigarlo a su zapatería en el pueblo de
Mayagüez mientras se encontraba participando en
un programa de radio para convocarnos a todos a
la Vigilia por Filiberto que ha de celebrarse en
Hormigueros y en Lares a partir de mañana.
Al Lcdo. Carlos Torres le detuvieron en su
automóbil para mandar una amenaza contra todo
aquel que ose desafiarlos diseñada como una
provocación que les permita encarcelar a los
independentistas que no se intimidan ni se
doblegan. El Homeland Security y el FBI dicen
que solo buscan terroristas en Puerto Rico. El
Ejército Popular Boricua no es un grupo de
terroristas. Son puertorriqueños a los que les
asiste el sagrado derecho a defender la vida y la honra de su pueblo.
Al Reverendo Morales y a William Mohler los
fueron a hostigar en Aguadilla y Mayagüez. Están
preparando el terreno para llevar a cabo arrestos
y anuncian que si algo le pasa a uno de ellos
destacados para peseguir al movimiento al menos
diez por cada uno sufrirán las consecuencias.
Es preciso que todas las organizaciones
patrióticas puertorriqueñas, los gremios y el
Colegio de Abogados, los estudiantes, sindicatos
y el liderato religioso del país haga sentir su
voz de protesta y recabe el apoyo de las
organizaciones fraternales de toda Nuestra
América para que sepa el Presidente Bush y el
Congreso que nustra lucha es nuestra pero es
también compartida por los que luchan por la
soberanía política, alimentaria, ambiental,
económica y cultural en República Dominicana,
México, Venezuela, Colombia, Argentina, Bolivia,
Uruguay, Brasil y Nicaragua. Este pueblo tiene
que levantarse en denuncia y protesta contra los
que vienen a llevarse la gente por su compromiso con la libertad.
La indignación de todos y la unidad de todos en
repudio a este atropello contra todos no puede
ser aceptada. Las autoridades represivas de la
potencia principal del mundo deben ser rechazadas
y expuestas. El Colegio de Abogados debe unir
fuerzas y recursos con la organizaciones que
defenden los derechos humanos para llevar a cabo
la investigación que el Gobierno de Puerto Rico
ha pedido se haga ante la insistencia de
criminalizar y convertir en terroristas a los que
han de seguir luchando hasta que esta patria nuestra sea libre y soberana.
Los días del colonialismo en Puerto Rico terminan
en el momento en que el pueblo se niegue a acatar
la usurpadora tiranía ilegalmente establecida
contra todo un pueblo. Vamos todos a
Hormigueros, a Lares y adonde tengamos que ir
para ponerle fin a los desmanes de este eje del
mal que nos niega nuestro derecho a formar esa
Patria Grande que podemos construir.
El FBI en acción contra Macheteros en PR
Jesús Dávila
SAN JUAN/Corresponsal EDLP Como si estuvieran
ensayando, agentes del Buró Federal de
Investigaciones de Estados Unidos entraron sin
permiso ayer lunes a un edificio de apartamentos
y trataron igualmente forzar el portón de una
casa, ambas residencias de conocidos
independentistas, pero se retiraron tras las reacciones adversas de la gente.
El curioso operativo que de inmediato no produjo
arrestos- se produjo días después de aparecer más
pruebas comprometedoras contra el FBI por la
muerte del comandante de los Macheteros,
Filiberto Ojeda, el 23 de septiembre de 2005.
La nueva acción del FBI ocurre también dos días
después de que la XIV Cumbre de Países No
Alineados aprobó pedir a la Asamblea General de
las Naciones Unidas que examine el caso colonial
de Puerto Rico, reafirmó el derecho de esta
nación latinoamericana y caribeña a la libre
determinación e independencia y exhortó a EEUU a
acelerar un proceso para la descolonización.
El Agente Especial a Cargo del FBI en Puerto
Rico, Luis Fraticelli, aseguró a la agencia The
Associated Press que el operativo nada tiene que
ver con la gente que apoya el movimiento a favor
de la independencia de Puerto Rico por medios
legales. Simplemente es la continuación de una
investigación criminal con relación a la
organización terrorista Ejército Popular Boricua-Macheteros.
La semana pasada, los abogados de la familia de
Ojeda entregaron al Departamento de Justicia
pruebas indicativas de que los agentes mintieron
en torno a las circunstancias en que se produjo
el disparo que resultó ser fatal el día del
asalto a su casa, que comenzó casi al mismo
tiempo en que en Lares se difundía en los actos
del Grito de Lares un mensaje suyo pregrabado. De
hecho, para el próximo fin de semana está
convocada una movilización para conmemorar tanto
el alzamiento contra España, ocurrido el 23 de
septiembre de 1868, como el último combate de Ojeda, en Hormigueros.
Ninguno de los buscados ayer, Norberto Cintrón
Fiallo y Liliana Laboy, estaban en sus casas
cuando llegaron los agentes y por lo menos en la
casa del primero intentaron forzar el portón
para, acción frustrada por la intervención rápida de los vecinos.
Es una movida para arrestos, opinó la abogada
Linda Bacquiel, quien indicó que todo comenzó
entre 6:30 o 7:00 a.m. y es típico de cuando se
avecinan arrestos. Por su parte, el abogado Luis
F. Abreu Elías indicó que se logró identificar
las tabillas de los cinco vehículos utilizados.
En febrero pasado, el FBI allanó las casas de
Laboy y Cintrón Fiallo como parte de una
operación violenta efectuada en conjunto con el
Departamento de Seguridad de la Patria (Homeland
Security) en distintos pueblos de Puerto Rico.
Aquellos allanamientos tampoco no produjeron
arrestos, pero el FBI alegó haber desarticulado
un plan de los Macheteros para atacar
instalaciones del Gobierno y empresas privadas.
Yo creo que esto es con el fin de intimidar,
dijo Cintrón Fiallo al llegar a su casa y exhortó
a los patriotas a que no importa los arrestos
que haya, ir a Lares e ir a Hormigueros sobre todo.
Mientras tanto, el Partido Independentista
Puertorriqueño, Fernando Martín, declaró que
denunciamos con el mayor vigor esta cacería de
brujas y el copresidente del Movimiento
Independentista Nacional Hostosiano, Julio
Muriente, dijo que el pueblo puertorriqueño está indignado.
Cintrón Fiallo: Largo historial de persecución
<http://www.primerahora.com/>PRIMERA HORA > PANORAMA
lunes, 18 de septiembre de 2006
PRENSA ASOCIADA
----------
[]
El independentista Norberto Cintrón Fiallo
aseguró que el FBI lo persigue por la lucha para
que PR se separe de EE.UU. (Primera Hora/Juan Luis Martínez Pérez)
El independentista Norberto Cintrón Fiallo afirmó
hoy, lunes, que el Negociado Federal de
Investigaciones (FBI, en inglés) lo persigue por
la lucha que, durante toda su vida, ha emprendido
su familia y él para que Puerto Rico se separe de Estados Unidos.
"Mis padres eran nacionalistas, y se encargaron
de las hijas de don Pedro (Albizu Campos) cuando
él estaba preso y doña Laura (Meneses) tuvo que
salir a dar conferencias sobre él", dijo en entrevista con Prensa Asociada.
Cintrón Fiallo, quien nació y se crió en la
República Dominicana, es hijo del puertorriqueño
Norberto Cintrón Ballonet y la dominicana Thelma
Fiallo Enriquez. Ambos fueron miembros del Partido Nacionalista.
En su época universitaria, fue vicepresidente de
la Federación de Universitarios Pro Independencia
(FUPI) en el Puerto Rico Junior College en 1959.
Posteriormente, fue secretario de la zona de
Carolina a Fajardo del Movimiento Pro Independencia (MPI).
El independentista, a cuya residencia intentaron
ganar acceso agentes del FBI en la urbanización
Colinas de Fair View la mañana del lunes, también
fue objetivo de los federales el pasado 10 de
febrero, cuando se llevaron a cabo operativos
simultáneos en su casa de Trujillo Alto y en la
de Liliana Laboy en el edificio De Diego 444 de Río Piedras.
Afirmó que las autoridades federales lo
persiguieron también en el pasado, cuando fue
acusado de apropiación ilegal de fondos.
"Se me quiso acusar de la apropiación de fondos
del Banco Santander de Ponce, pero salí absuelto
de los cargos federales", agregó Cintrón Fiallo, de 67 años.
Durante el juicio federal por la muerte de dos
marinos en hechos ocurridos el 3 de diciembre de
1979 en la base de Sabana Seca, se le requirió
una muestra de cabello a él y a otros dos
independentistas entre los que figuraban Carlos
Noya y Reymond Soto, a quienes se les pidieron
muestras de caligrafía y grabaciones de sus voces.
El referido crimen se le atribuyó al Ejercito
Popular Boricua-Los Macheteros y contra Cintrón
Fiallo nunca se presentaron acusaciones.
No obstante, en 1981, un gran jurado lo citó para
requerirle una muestra de cabello como parte del
proceso judicial sobre esas muertes y tras
negarse a reconocerle autoridad a la Corte
Federal fue encarcelado por desacato y cumplió
dos años en la cárcel MCC de Nueva York.
Tras su excarcelación, Cintrón Fiallo regresó a
la Isla y laboró como Presidente del Gremio
Puertorriqueño de Trabajadores. También, se
desempeñó como líder de la Coordinadora Caribeña
y Latinoamericana en Puerto Rico.
Durante las pasadas dos décadas, el activista
independentista se ha encargado de los comités de
disciplina y seguridad en las actividades
conmemorativas del Día del Grito de Lares.
"Todas esas cosas les molestan mucho a los
federales", dijo Cintrón Fiallo, quien, al
presente, funge como portavoz de "Puerto Rico
pa'lante", organización que se ha encargado de
los preparativos para la conmemoración la muerte
de Filiberto Ojeda Ríos a manos de agentes del
FBI en Hormigueros, en hechos ocurridos el 23 de septiembre de 2005.
Puerto Rico: colonialismo y globalización
Norberto Cintrón Fiallo
Quizá resulte apropiado comenzar este mensaje
recordando, ahora cuando se cumplen cien años de
su nacimiento, los versos que Pablo Neruda dedicó
a Puerto Rico en el primer poema de Canción de Gesta, allá por 1960:
Tengo elegido un tema caluroso
con sangre, con palmeras y silencio,
se trata de una isla rodeada
por muchas aguas e infinitos muertos:
allí crece el dolor de los que esperan
y se desangra un río de lamentos,
es una pobre isla encarcelada,
van y vienen los días cenicientos
vuela la luz y vuelve a las palmeras,
la noche viaja en su navío negro
y allí sigue, allí está encarcelada
la isla rodeada por el sufrimiento.
Y se desangra nuestra sangre en ella
porque una garra de oro la separa
de sus amores y su parentesco.'
[]
Desde la situación colonial que nos
particulariza, el escenario puertorriqueño
representa un texto que puede ser leído, muestra
las señalizaciones que inventan el camino. Bajo
el dominio del mismo poder que hegemoniza estas
globalizaciones, hemos vivido los últimos 100 años de nuestra historia.
Dice Antoni Comin, en el texto Mundialización:
aspectos políticos, que la globalización, que
supuestamente sería universalización de la
economía, la unificación del planeta en un único
mercado mundial, es en realidad - básicamente-
una occidentalización de la economía mundial y,
sobre todo, una norteamericanización de ésta. Y
añade que la guerra fría ha sido una guerra
militar en la que el ejército vencedor ha
impuesto un sistema económico determinado al
resto del planeta para favorecer los intereses
económicos del capital de EU, en primer lugar...
Hace más de 100 años, Estados Unidos, por medio
de un tratado en el cual nosotros nada tuvimos
que tratar, el llamado tratado de París de 1898,
nos impusieron situaciones que mucho se semejan a
las que hoy pretenden imponer, mediante el Área
de Libre Comercio de las Américas (ALCA) a toda
América Latina. Podría hasta parecer curioso
nuestro caso, pues, para el decenio de 1930, el
intelectual puertorriqueño Antonio S. Pedreira,
decía, ante la teoría de los defensores del
colonialismo, quienes señalaban que Puerto Rico
representaba el puente entre dos culturas, que
nos declaraban puente para que todo el mundo
nos pasara por encima. En la actualidad, aquellos
empresarios neoliberales y globalizadotes que
impulsan a San Juan como sede del ALCA también
utilizan la metáfora del puente para defender
nuestra supuesta capacidad para servir como
cabecera de playa del neocolonialismo neoliberalizador.
A finales de junio de 2004, el secretario de
Estado puertorriqueño sostenía, al anunciar la
próxima reunión de la Comisión Económica para
América Latina y el Caribe (CEPAL), que Puerto
Rico puede ser, no importa sus estatus político,
un enlace extraordinario con cada país de América
latina en esa reunión llevada a cabo en San
Juan, desde el 28 de junio al 2 de julio de 2004;
Puerto Rico, debido a su carencia de soberanía y
a su sometimiento a la representatividad
internacional yanqui, sólo pudo participar como
país asociado y no como miembro en propiedad. Por
arte del virtualismo discursivo ideológico,
nuestra condición colonial pasó a ser uno de
nuestros haberes, pues se concluyó, luego de la
presentación de un estudio económico sobre Puerto
Rico, que una de nuestras ventajas es el
conocimiento del mercado norteamericano.
Esos puentes de que se habla resultan ser los
lazos que unen a sus empresas, pero que a
nosotros nos separan. Es a esa separación a la
que alude Neruda en los dos últimos versos de su
poema: porque una garra de oro la separa de sus amores y su parentesco.
Hablamos, pues, desde nuestra singularidad
colonial, la que nos obliga año tras año a
incluir, dentro de las resoluciones que se
presentan ante la ONU, un párrafo que exprese
nuestra identidad latinoamericana y caribeña. Es
como si las circunstancias geográficas,
históricas y culturales no bastaran para declarar
nuestra identidad a menos que se pronuncie y se
apruebe el discurso que las devuelva a su
verdadera realidad. No hay peor tragedia
existencial que aquella causada por el
colonialismo en la geografía mental del
puertorriqueño. Nueva York o Los Ángeles se
encuentran más cerca que la República Dominicana o Haití.
El colonialismo norteamericano ha pretendido
sacarnos de nuestro entorno antillano, caribeño y
latinoamericano. No hay prueba más dramática que
las prohibiciones que nos imponen para
relacionarnos con los hermanos cubanos. Se trata
de todos los impedimentos, de todas las sanciones
y re-sanciones inventadas periódicamente por el
gobierno de Estados Unidos contra la Revolución
Cubana. Últimamente, Venezuela, hasta hace poco
destino turístico para muchos puertorriqueños de
clase trabajadora, ha desaparecido de nuestra geografía aérea.
Es necesario recalcar esa realidad colonial que
nos caracteriza y es necesario recalcar los visos
de neocolonialismo que la actual situación de
globalización transporta para Latinoamérica. De
la misma manera en que Manuel Vázquez Montalbán,
en un ensayo sobre la mundialización y la cultura
indica la necesidad de volver a hablar de un
planteamiento de lucha de clases dando a la
palabra clase otra dimensión, condicionada por
una segmentación evidentemente diferente
asimismo, se hace necesario hablar de un nuevo
colonialismo, esta vez dentro de un marco escénico evidentemente distinto.
Estos son los procesos que el escenario
puertorriqueño trae consigo. Desde el 25 de julio
de 1898, nuestra historia ha sido la historia del
control económico norteamericano, de su dominio
militar y político, de los intentos de
asimilación cultural e imposición tanto de su
pensamiento como de su visión del mundo. Con la
invasión de sus tropas, se aceleró el proceso
mediante el cual la economía puertorriqueña pasó
a ser un apéndice de la norteamericana. Mediante
el acaparamiento de nuestras tierras, sus
compañías impusieron el monocultivo azucarero. De
ese modo, extraían la riqueza puertorriqueña
hacia Estados Unidos. Cinco años después de la
invasión, las importaciones desde Estados Unidos
ascendieron a un 80 % mientras las exportaciones
hacia ese país se elevaron sobre el 65 %. Dos
años de gobierno militar sirvieron para que
pudieran tomar control de lo económico y de lo
político. Cuando, en 1900, aprobaron una ley
conocida como Ley Foraker, con la intención de
concedernos un supuesto gobierno civil, los
estadounidenses se arrogaron los derechos
relativos a reglamentaciones comerciales con Estados Unidos y otros países.
En función de mantener el control económico, se
establecieron medidas encaminadas al control de
la cultura y del pensamiento. Se reorganizó el
maltrecho sistema educativo heredado de la
antigua metrópoli española, con el propósito
explícito de crear puertorriqueños que pensaran y
sintieran a la manera norteamericana.
Se declara inservible la lengua española,
patrimonio de nuestra formación histórica, y se
creó una absurda situación, digna de aquel mundo
al revés del que hablaron los pensadores
anticolonialistas delos años sesenta. Una
situación en la cual los puertorriqueños no
alfabetizados recibían enseñanza en una lengua
desconocida. Vázquez Montalbán, al describir la
situación totalizante creada por el
neoliberalismo globalizante en lo cultural,
indica que la transmisión de principios de
desigualdad instituida y de pesimismo histórico,
que invita por tanto a una paralización, a no
buscar el cambio, a no intentar experimentos que
puedan dañar una situación alcanzada, se ejerce
fundamentalmente a través de los aparatos de
educación e información, que tienen un control
político mediante los planes de educación e
información y que luego de la transmisión de ese
balance patrimonial y de esa propuesta de
creación de una conciencia paralizada, de una
conciencia a favor de la lógica del
economicismo. Fueron, tanto la educación como la
información, los medios utilizados por el
colonialismo para desarrollar una conciencia a
tono con sus objetivos en nuestro país. Se trató
de una conciencia acrítica respecto al contexto de nuestro desarrollo.
Según Vázquez Montalbán, el estado de conciencia
que el neoliberalismo pretende instalar está
basado en la aceptación pesimista de la
inevitabilidad de los procesos en desarrollo. En
Puerto Rico, la Cámara de Comercio, organización
de empresarios, decía hace ya tiempo atrás,
mientras intentaba organizarse para tomar
ventajas del proceso globalizador, que para bien
o para mal el pasado pasó. Este es también el
mensaje de la inevitabilidad. Con él, se intenta
apagar la conciencia crítica de quienes levantan
oposiciones a las avasallantes explotaciones del
escenario actual. Se construye al pensamiento
como una manifestación del pasado y
obstaculizadora. De esa actitud, florece un
pesimismo, un fatalismo, que es también
característico de las situaciones coloniales.
Por ejemplo, para el año 1934, en su libro
Insularismo, Antonio S. Pedreira calificaba al
puertorriqueño de aplatanado. Durante los años
cuarenta, el cuento El Josco de Abelardo Díaz
Alfaro, cuento que durante años ha sido parte del
currículo puertorriqueño, presentó una situación
en la cual la identidad puertorriqueña sucumbía
al final inevitablemente, ante el empuje de la
americanización. Para el decenio de 1960, el
escritor René Marqués, publicó su ensayo El
puertorriqueño dócil, en el cual planteaba la
incapacidad del puertorriqueño para rebelarse. La
tesis de una docilidad casi congénita. Durante
años, tanto la literatura como el sistema
educativo, elaboraron una visión pesimista del
mundo que intentaban reflejar en un caso y
promover en el otro el conformismo con la situación existente.
Actualmente, los embates del neoliberalismo
dentro de nuestro contexto colonial han impulsado
un nuevo conformismo relacionado con los sectores
obreros. Consiste en postular que, para mantener
unos puestos de trabajo, el trabajador tiene que
aceptar toda clase de sacrificios y cualesquiera
condiciones que les imponga el patrono. En otras
palabras, tienen que abandonar la lucha
antiquísima de su clase. Es parte de la ideología
que diseminan los sectores empresariales
recogidas por dirigentes obreros. Esta ideología
sostiene que, en aras de mantener el empleo, el
trabajador tiene que aceptar salarios que no sólo
no le permiten elevar su nivel de vida, sino que
lo empujan a la muchedumbre de los empobrecidos A
los empresarios y a los patronos esta
predisposición a la impotencia, a la cual nuestra
situación de dominio sin soberanía tiene
acostumbrados a gobernantes y funcionarios, ha
servido de maravilla para imponer su discurso.
La evolución lingüística de la globalización, ya
sea que se diga a más mercado y menos gobiernoo
más mercado y gobiernos más eficientes no
significa dentro de nuestra realidad
puertorriqueña mucho más que la puesta al día de
la función colonial que nuestro gobierno ha
realizado durante mas de cincuenta años -a través
de nuestro desarrollo industrial- a favor de unos
empresarios que abrumadoramente son industriales
trasnacionales norteamericanos.
Durante el pasado junio, vivimos un ejemplo de
ese paso sin fricciones que ha dado nuestro
colonialismo en el momento actual. La gobernadora
de Puerto Rico desautorizó públicamente al
secretario del Trabajo y con ello lo obligó a
renunciar. La razón que tuvo para hacer esto fue
que el secretario hizo unas expresiones que
favorecían la aprobación de una nueva ley
antimonopolística que regulara de alguna forma
las nuevas circunstancias económicas que vive el
país. Pedía que se restituyesen los derechos a
los empleados a jornada parcial. Según sus
propias manifestaciones, en Puerto Rico en los
comercios que emplean de cien o más personas
sesenta de cada cien están a jornada parcial.
Wal-Mart, la gigantesca trasnacional, emplea a
tiempo parcial hasta siete de cada diez
trabajadores. Recientemente, compró la cadena
puertorriqueña de Supermercados Amigo. Los
empleados de estos supermercados denunciaron
rebajas en sus horarios de cuarenta a veintidós
horas semanales. Despiden todos los meses de
sesenta a cien trabajadores para sustituirlos por
nuevo personal al que no cubren las prestaciones
que rigen para trabajadores con jornada regular o
con más de tres meses en el empleo. En contra de
esta explotación y precarización de los empleos
se manifestaba el secretario del Trabajo cuando fue obligado a renunciar.
El enfrentamiento entre estos dos funcionarios
gubernamentales resumió dos visiones de mundo
incompatibles en el actual escenario
globalizador. El secretario del Trabajo expresó
que hay que lograr el desarrollo económico sin
olvidarse del ser humano, que es el propósito de
toda gestión gubernamental. Las leyes laborales
no son otra cosa que leyes de vida. El trabajo es
esencial para la calidad de vida. Por otro lado,
la gobernadora expresó que no consideraré ningún
proyecto que afecte adversamente al sector que
genera los empleos en Puerto Rico. Con esas
palabras, apoyó los planteamientos hechos por la
Asociación de Industriales y la Asociación de
Bancos. La forma y manera como se expresa la
globalización en Puerto Rico no es producto de
procesos económicos naturales o inevitables,
sino el acto de una voluntad política, en este
caso asumida por el poder ejecutivo en función de
socio menor del verdadero poder político: el estadounidense.
El ya citado Antoni Comin ha señalado al
describir la globalización actual: no se trata
de un proceso económico que vaya desarrollándose
por sí solo mediante mecanismos exclusivos o
prioritariamente económicos, sino que esta
unificación económica del mundo se impone
principalmente mediante la política de la
diplomacia y de las armas. A partir de un hecho
militar -la invasión de 1898-, el poder político
estadounidense ha manipulado nuestros procesos
económicos a tono con sus necesidades, no con las
nuestras. Actualmente, nuestra economía es un
sembradero de centros comerciales que no
responden necesariamente ni a nuestros intereses
a nuestras realidades. Recientemente, un
legislador puertorriqueño denunció que mientras
el Producto Nacional Bruto ha estado decreciendo
desde 1999 y se encuentra por debajo del 3 %, el
pietaje comercial ha ido creciendo y en los
últimos años se ha duplicado de quince millones
de pies cuadrados a 31 millones durante 2004.
Asimismo, la deuda de los consumidores ha ido
creciendo a un ritmo mayor que el PNB. Las
tiendas Wal-Mart generan más de 15 mil millones
de dólares por ventas en Puerto Rico. Otras
tiendas, como la cadena Kmart, que en Estados
Unidos se encuentran bajo las leyes de quiebra,
en Puerto Rico reportan ganancias colosales.
Protesta de independentistas socialistas
contra intervencionismo yanqui en elecciones de Puerto Rico
El contenido político del poder norteamericano en
Puerto Rico ha evolucionado desde la invasión
militar hasta la imposición neoliberal, en
función del imperialismo económico. En 1917, el
Congreso aprobó la Ley Jones que nos impuso la
ciudadanía estadounidense por encima de la
oposición de la Cámara de Delegados
puertorriqueña que representaba a nuestro pueblo.
La imposición de esa ciudadanía daba legitimidad
a la extensión del servicio militar obligatorio a
los puertorriqueños. Sin embargo, todos los
poderes económicos que el Congreso de Estados
Unidos había tomado para sí mediante la Ley
Foraker de 1900 se mantuvieron intocados. El
latifundio, el monocultivo y el ausentismo
marcaron nuestro desarrollo económico hasta la
mitad del siglo pasado. Fueron años de enormes
ganancias para la industria azucarera absentista,
pero de miserias, explotación y enfermedades para
los trabajadores puertorriqueños.
Justamente a la mitad del Siglo XX se aprobó en
Washington una ley conocida como la Ley 600, cuyo
titulo es Ley que provee para la organización de
un gobierno constitucional en Puerto Rico. Para
1952 entro en vigor la Constitución de Puerto
Rico y el Estado Libre Asociado de Puerto Rico.
Esa Constitución fue aprobada por el congreso
después de eliminarle secciones completas que
habían sido aprobadas por el pueblo de Puerto
Rico, aunque mantuvo en vigor disposiciones que
pertenecían a la Ley Jones de 1917. Estas
disposiciones pasaron a llamarse Ley de Relaciones Federales para Puerto Rico.
Entre las disposiciones que se mantuvieron, se
encuentran las leyes relativas a tarifas, aduanas
y derechos de importaciones. El establecimiento
de una Constitución en Puerto Rico llegó junto
con la transformación de la economía de un modelo
fundamentalmente agrícola a uno industrial. La
transformación económica se organizó sobre una
base de exoneración contributiva, subsidios para
la infraestructura, salarios bajos y el libre
acceso de productos al mercado estadounidense.
Fue un cambio llevado a cabo en beneficio de las
industrias de Estados Unidos sin tomar en cuenta
la economía del país, lo que trajo como
consecuencia el disloque en los patrones de comportamiento social.
Miles de puertorriqueños se vieron obligados a
emigrar a Estados Unidos en busca de empleos en
las escalas inferiores del mercado de trabajo, de
modo que el colonialismo en Puerto Rico también
operó mediante la exclusión de grandes sectores
de la población. Al día de hoy, somos un país
dividido. Cerca de la mitad de los
puertorriqueños reside en Estados Unidos principalmente en los guetos.
Durante los cincuenta y dos años de existencia
del llamado Estado Libre Asociado de Puerto Rico,
los cambios en nuestra economía se han orientado
por las estrategias del mercado norteamericano.
Nuestro primer desarrollo industrial se basó en
la industria liviana. Para finales del decenio de
1960 se dio un movimiento hacia la industria
pesada, pero ese último desarrollo se desenfocó
como consecuencia de la crisis del petróleo
ocurrida durante los años setenta. Para mediados
de ese mismo decenio el gobierno de Estados
Unidos permitió que las empresas en Puerto Rico
estuvieran exentas de pago contributivo para todo
aquel ingreso que fuera generado como resultado
de sus operaciones en nuestro país. Se les
permitió una exoneración adicional por concepto
de los dividendos remitidos a sus casas matrices.
También quedaron exonerados los dividendos
derivados de sus inversiones financieras en el
territorio. Dichas leyes, que se conocieron como
sección 936 de la Ley de Rentas Internas Federal,
quedaron eliminadas durantelos noventa.
Para entender el estado actual de nuestra
economía, producto del colonialismo y del
neoliberalismo, hay que escudriñar el resumen que
hizo la Cámara de Comercio en 2001: Puerto Rico
es un gran exportador y nuestra economía se basa
en el comercio exterior. Nuestras ventas al
exterior superan en valor a nuestro Producto
Bruto, por ejemplo en el año fiscal 2000 las
ventas al exterior fueron $47,980 millones y
nuestro Producto Bruto fue de $41,363 millones.
El reto es que las industrias nativas no
participan en la gran mayoría de las
exportaciones. Nuestra actividad exportadora se
concentra mayormente en las actividades de
empresas manufactureras subsidiarias de matrices
estadounidenses, las cuales importan insumos y
exportan su producción a la empresa matriz sin
que localmente se desarrolle el peritaje para la
actividad exportadora, por eso es que el 87.8 %
de nuestras exportaciones de mercancías
registradas es a Estados Unidos, donde se ubica
la mayoría de las matrices de nuestras empresas manufactureras.
Durante los últimos cincuenta años, Estados
Unidos ha manipulado el lenguaje democrático y el
ordenamiento internacional mientras impone el
control político de nuestra patria, si es
necesario, por medio de la fuerza. A mitad del
siglo pasado, se estableció la llamada Ley de la
Mordaza que permitía encarcelar al liderato
político que se opusiera a los intentos de
perpetuar el coloniaje por medio del Estado Libre
Asociado. Al aprobarse la Constitución
puertorriqueña, Estados Unidos se presentó ante
la Asamblea General de las Naciones Unidas para
solicitar una resolución mediante la cual se
eliminara a Puerto Rico de la lista de
territorios coloniales porque con el Estado Libre
Asociado habíamos alcanzado un grado de gobierno
propio que permitía la exclusión de nuestra
patria de dicha lista. Con esta falsedad, logró
su propósito de no tener que rendir informes
sobre la situación jurídico-política de Puerto
Rico. Todavía, aunque cada vez menos, algunos de
nuestros políticos utilizan el lenguaje de esa
resolución para defender nuestra actual situación política.
Desde 1948, el gobierno de Estados Unidos intentó
legitimar su régimen en Puerto Rico permitiendo
la elección de gobernantes dentro de las
circunstancias electorales que pueden existir en
territorio intervenido militarmente, controlado
políticamente y explotado económicamente. Llevó a
cabo la represión y la persecución sistemática de
todos aquellos puertorriqueños que han defendido
la liberación del país. Se estableció lo que en
nuestra historia a pasado ha llamarse el
carpeteo. Miles de boricuas fueron fichados y
vigilados, tanto en sus hogares como en sus
comunidades o trabajos. Desde el momento mismo de
la invasión, miles de patriotas puertorriqueños
han sido encarcelados, desde el periodista
Evaristo Izcoa Díaz, en 1899, hasta los más de
mil civiles condenados en la lucha por sacar a la
marina de Estados Unidos del municipio puertorriqueño de Vieques.
En los momentos actuales, varios puertorriqueños
como Antonio Camacho, Carlos Alberto Torres,
Oscar López y Haydee Beltrán se encuentran
cumpliendo largas condenas en las cárceles de
Estados Unidos como consecuencia de sus luchas
por la independencia de Puerto Rico. A lo largo
del siglo pasado, otros puertorriqueños y
puertorriqueñas tales como Rafael Cancel Miranda
y Lolita Lebrón, por mencionar sólo dos, han
cumplido hasta veinticinco años de encierro en
cárceles estadounidenses por sus actos heroicos
en defensa de nuestra dignidad, soberanía e independencia.
Como ya mencionamos, el poder interventor se ha
apoyado en la educación para crear una mentalidad
capaz de aceptar la supremacía del colonizador. A
partir de 1898, se impuso a nuestro pueblo el
currículo que utilizaban las escuelas
norteamericanas. Se comenzó a conmemorar sus días
festivos, se inculcó el culto a sus héroes, a su
himno y su bandera y se ocultaron nuestra
historia de lucha, nuestros héroes de la
independencia y nacionalidad y se criminalizó el
uso de nuestra bandera. La educación sirvió como
medio de indoctrinación militar. Un país carente
de ejército propio inculcaba el militarismo en
sus escuelas y universidades. Se sembró en
nuestro territorio de bases militares que
ocupaban un 13 % del terreno cultivable.
En el terreno del idioma, el imperialismo
encontró un campo fértil para la manipulación. La
enseñanza del inglés ha sido siempre en Puerto
Rico un proyecto de carácter político. Comenzaron
imponiendo el inglés como vehículo de enseñanza.
Ante el fracaso de ese absurdo pedagógico, han
privilegiado su enseñanza, pero no como vehículo
humanizador y de ampliación cultural, sino como
instrumento de asimilación. No se busca la
creación de un puertorriqueño capaz de
comunicarse con sus hermanos caribeños de lengua
inglesa. Tampoco se profundiza la comunicación
con la otra mitad de nuestra nación que vive en
Estados Unidos, sino que se crean los cuadros que
necesita la economía norteamericana en estos momentos.
Tanto el asunto lingüístico como el manejo de la
educación y de la información, se dirigen a la
creación de un pensamiento único favorable al
poderío norteamericano. Se busca la formación de
un puertorriqueño consumidor y cuyas
potencialidades productivas sólo sean posibles si
se manifiestan dentro de las necesidades de las
grandes empresas. El manejo de las circunstancias
lingüísticas del puertorriqueño ha sido y sigue
siendo un intento de intervenir en la
construcción y reconstrucción de nuestra
identidad. En los últimos decenios la educación
oficial ha hecho propaganda a favor del
constructivismo, el humanismo y el pensamiento
crítico. Sin embargo, cuando se compara el nivel
retórico de las reformas con sus contenidos
semánticos o con sus prácticas clasistas,
obtenemos el peso real que el colonialismo y el
nuevo mercantilismo tienen en nuestro sistema educativo.
En 1998 se cumplió un siglo de colonialismo
norteamericano en Puerto Rico. Este aniversario
se cumplió en los momentos de mayor empuje de un
neoliberalismo que venía arropándonos desde los
años ochenta. El 1998 nos encontró en medio de
una llamada reforma laboral que desmanteló muchas
de las reivindicaciones alcanzadas por la lucha
de los trabajadores. Esa reforma aprobada para el
año 1995 y profundizada en 1998 modificó la forma
de hacer pagos por horas extraordinarias, enmendó
la ley de salario mínimo y las reglamentaciones
concernientes a vacaciones regulares y por
enfermedad, propició medidas que permitían el
despido de empleados para sustituirlos con nuevos
empleados con menos derechos laborales.
En esos años, se llevó a cabo también la venta de
la Compañía Telefónica. Esta era la mayor
compañía nacional puertorriqueña. Su venta
constituyó una transacción millonaria. La
política privatizadora del gobierno afectó otros
haberes nacionales a veces mediante la venta y
otras mediante la contratación y subcontratación.
Sin embargo, dentro de las políticas neoliberales
ensayados en nuestro país, es muy importante
destacar lo que ha ocurrido en el terreno de la
salud pública. La mal llamada reforma de salud
desmanteló un sistema de salud pública que
ofrecía servicios de calidad a indigentes a
través de dispensarios y hospitales primarios,
terciarios y supraterciarios costeados y
administrados por el gobierno. Actualmente, los
servicios médicos se proveen por medio de
aseguradoras que controlan el expendio de
medicinas, el tratamiento médico,
hospitalizaciones, laboratorios y otros servicios
relacionados con el tratamiento de un enfermo. El
puertorriqueño que requiera servicios de salud
está bajo el poder administrativo de estas
compañías que lo dirigen todo en función de sus intereses mercantilistas.
Quizá debamos terminar ahora parafraseando al
poeta cubano Nicolás Guillén con aquello de Cómo
estás tú Puerto Rico de socio asociado en
sociedad. La aliteración desenmascara el
carácter colonial del llamado Estado Libre
Asociado de Puerto Rico. Los velos del
neoliberalismo no reinventan mucho en su afán de
ocultar el dominio político tras los recursos
metafóricos del discurso. En el informe sobre la
evolución de la economía puertorriqueña preparado
por la CEPAL se habla de La falta de experiencia
de los puertorriqueños en el manejo de una
política de comercio exterior. También se habla
de una supuesta aprensión ante los procesos de
integración. Ambos señalamientos nada tienen que
ver con actitudes o conductas nacionales. Ambos
son manifestaciones del poder colonial en nuestra
patria. Tal aprensión frente a los procesos de
integración no es otra cosa que la garra de oro
que nos separa, al decir de Neruda. Mientras que
la inexperiencia en el manejo de una política
exterior no es otra cosa que un elemento
descriptivo de nuestra condición política actual.
Nuestra incapacidad para llevar a cabo relaciones
económicas internacionales, junto a la carencia
de una política monetaria, la elevación de los
costos marítimos provocados por las leyes de
cabotaje, así como la existencia de leyes que
nada tienen que ver con la realidad puertorriqueña, completan el cuadro.
La usurpación de los poderes nacionales por un
poder metropolítico es la condición particular
del pueblo puertorriqueño que limita su capacidad
para manejar las enormes dificultades de un
proceso globalizador que se da como manifestación
del capitalismo devorador, así como de los
esfuerzos de dominio internacional único ejercido
por Estados Unidos. Puerto Rico no tiene la
soberanía que resulta indispensable para trabajar
el escenario económico de acuerdo con nuestros
mejores intereses y nuestras determinaciones de
desarrollo. Nuestra economía depende de factores
o decisiones que se construyen ajenos a nuestra
participación. Para poder integrarnos realmente
unos procesos de desarrollo sustentable,
necesitamos del traspaso de los poderes políticos
que hoy se encuentran en el gobierno de Washington.
Por eso, hablar de nuestra singularidad requiere
de una terapia de realidad política y
lingüística. Ni los eufemismos, ni las metáforas,
ni las aliteraciones puestas al servicio de
poderes hegemónicos presentan nuestro caso.
Llevamos más de cien años de colonialismo
norteamericano. Tenemos todos los impedimentos
que esa anacrónica situación política nos impone,
pero podemos servir como espejo para reflejar las
lecturas que deben hacerse en estos momentos de
recolonizaciones. Nuestros cien años de
experiencia, resistencia y lucha continuada, nos
dan derecho a la esperanza. Por eso, cerramos
nuestra exposición con palabras de Leonardo Boff
en Tiempo de Trascendencia: Ni el sistema
militar más duro, ni el nazismo más feroz, ni la
represión eclesiástica más dogmática pueden
contener al ser humano, que siempre los desborda.
Y no hay sistema social, por muy cerrado que sea,
que no tenga brechas por donde el ser humano
pueda entrar y hacer explotar esa realidad. Por
muy aprisionado que esté, en el fondo de la
tierra o dentro de una nave espacial en el
espacio exterior, porque con su pensamiento
habita las estrellas y rompe los espacios.
Qué falta hace Juan Antonio Corretjer
El autor es integrante de la Coordinadora para la
Confraternidad Caribeña y Latinoamericana.
Fuente: Argenpress.
The Freedom Archives
522 Valencia Street
San Francisco, CA 94110
(415) 863-9977
www.freedomarchives.org
-------------- next part --------------
An HTML attachment was scrubbed...
URL: <http://freedomarchives.org/pipermail/ppnews_freedomarchives.org/attachments/20060920/2cb87dc7/attachment.htm>
-------------- next part --------------
A non-text attachment was scrubbed...
Name: 2530e1b4.jpg
Type: image/jpeg
Size: 30500 bytes
Desc: not available
URL: <http://freedomarchives.org/pipermail/ppnews_freedomarchives.org/attachments/20060920/2cb87dc7/attachment.jpg>
More information about the PPnews
mailing list